Eloisa James
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Biografía

Eloisa James

Con veintipocos años decidí irme a estudiar a Inglaterra. Me avergüenza decir que mi decisión nació de la idea de que al gustarme la lluvia, los hombres ingleses, las empanadas de Cornualles y los largos baños, Inglaterra sería un sitio estupendo donde vivir. Pasé dos años descubriendo que la mayoría de los hombres ingleses me llegaban al hombro y que no estaba preparada para estudiar en la universidad de Oxford. De hecho, aún tengo pesadillas en las que unos profesores vestidos de negro me preguntan severamente acerca de la exactitud de mis notas. Pero también encontré una amiga, Sarah. Sarah tenía verdadera pasión por las novelas de Georgette Heyer, y mi orgullo herido se aliviaba por la alegría de leer toda la colección de novelas románticas de Sarah. La trama de Potent Pleasures surgió en Inglaterra, pero no fue escrita hasta años más tarde.

Regresé a los Estados Unidos y encontré trabajo, me casé y tuve un hijo antes de poder encontrar tiempo para escribir. Pensando en Heyer, ambienté la novela en la época de la Regencia. Recordando mi estancia en Inglaterra sustituí las calles de Londres por los ventosos senderos de Oxford, vestidos de seda por los Levis, salones de baile llenos de flores de vivos colores por tranquilas aulas.
Justo antes de hacer su debut en un salón de baile lleno de espuelas de caballero de vivo color, mi heroína Charlotte se escabulle de un baile de máscaras y conoce a un hombre devastadoramente guapo. Y termina cometiendo una gran indiscreción con él. Menos mal que sólo es un lacayo, o eso piensa Charlotte, y su ruina queda en secreto. ¡Pero cuando se lo encuentra de nuevo tres años después descubre que no es un lacayo! Él es Alexander Foakes, conde de Sheffield y Downes. Y él no lo recuerda.

¿Qué puede hacer ella? Ahí es donde mi amistad con Sarah entra en juego. Sarah y yo no parábamos de hablar de hombres durante aquellos dos años. Diseccionamos cada cita que tuvimos. Sarah jamás habría tenido el coraje de decirle a Alexander: ¡Ey, colega! ¿Me recuerdas? Hicimos esto y aquello en el jardín.

Naturalmente, me gustaría pensar (como americana), que yo habría bailado un vals con Alex y refrescado su memoria... pero lo dudo. Y, aunque Charlotte es una persona fuerte, leal, y apasionada, es tan presa de la vergüenza y la humillación como el resto. De modo que Potent Pleasures es también la historia de Alexander, que conoce a una mujer en un jardín y nunca la olvidó. Después de buscar desesperadamente a su chica del jardín, Alex se marcha a Italia.

Sus experiencias allí le llevan a su hogar tres años después con agudo y amargo sentido de traición femenina. Incluso aunque Alex no asocia a Charlotte con su chica del jardín, quiere casarse con ella en cuanto la conoce. Se casan, pero Alex tiene que aprender a confiar en Charlotte contra viento y marea. Me enamoré de Alex cuando escribí este libro: es bravo, sexy, y (creo) que muy querido. Decidí escribir Potent Pleasures no sólo por que me encantan las novelas románticas y leo montones de ellas, sino porque tratan de la creencia de que el ser humano cambia: Charlotte y Alex pasan por un campo de batalla que ahora denominaríamos como política sexual, y salen de él con los votos compartidos que durarán toda una vida.

Pasé un tiempo maravilloso escribiendo Potent Pleasures: ¡Cada pequeña humillación que experimenté en Oxford fue más que recompensada por la deliciosa o negligente erudición de escribir lo que un profesor de Oxford consideraría sin duda alguna algo insignificante! Me encantaría saber lo que piensan los lectores de la novela; puedes escribirme a eloisa@eloisajames.com. También responderé cualquier email que se mande a Dell (con particular gratitud a los sobres sellados autodirigidos).

Un apunte para aquellos de vosotros que puedan desear estudiar en Inglaterra en un futuro: No todos los profesores de Oxford miran con dudas la habilidad de los estudiantes americanos de ser históricamente precisos. Mi amiga Sarah se ha unido a la categoría de profesores vestidos de negro. Así que al menos una profesora de Oxford es una verdadera apasionada de las novelas de Georgette Heyer y (¡bendita sea!), por los de Eloisa James.