| La culpa de que un hombre como Leigh Greenwood terminara escribiendo novela romántica la tiene su esposa. Ésta tenía una inmensa cantidad de novelas del género y Leigh siempre le gastaba bromas acerca de ello, hasta que un día su mujer le tiró un libro y le dijo que o empezaba a leer esas novelas o más le valía ir dejando de lado sus "bromitas". Y lo hizo, primero se aficionó a Georgette Heyer; más tarde a Kathleen Woodiwiss, Rosemary Rogers, Jennifer Blake, Bertrice Small, y Johanna Lindsey, y finalmente terminó por escribir su primera novela.
Hoy en día, Leigh, superada la barrera de los sesenta, vive con su esposa en Carolina del Norte, tiene tres hijos, ha sido presidente de la Asociación de Escritores Románticos de América y su bibliografía cuenta con más de 40 títulos.
Los lectores de habla hispana pudimos conocer su trabajo en Enero de 2007 cuando se publicó su primera novela en castellano, Rose, primera entrega de su serie Siete Novias. |