Biografía

 

Lydia Joyce

Cuando era muy joven no quería ser escritora. Quería ser abuela. Después de todo, las abuelas no tiene que trabajar y disfrutan de la compañía de los niños siempre que quieren, y cuando no, los envían de vuelta a casa con sus padres. Llevaría un enorme sombrero pasado de moda, tendría el cabello plateado y cultivaría rosas.

Cuando descubrí que ser abuela no era una profesión, opté por ser escritora.

Comencé dictándole a mi madre mis historias, cuando era tan pequeña que ni siquiera sabía escribir. Durante la escuela primaria y el instituto, me dediqué a llenar de letras mis cuadernos. Llegué a escribir unas ochocientas páginas en mi tiempo libre y cuatro obras teatrales que llegaron a interpretarse en plan amateur.

Sin embargo, después del instituto, no me planteé seriamente el terminar siendo escritora ya que siempre me dijeron que con esta profesión te mueres de hambre; un escritor gana un sueldo decente con la misma frecuencia con la que vuelan los cerdos.Y yo quería ganar dinero, así que me mudé de Texas a Indiana para enrolarme en el programa de ingeniería de Purdue.

Lo odiaba.

Al final, decidí que había muchísima diferencia entre ser buena en algo y que ese algo te gustase, y que era mucho más importante que lo que haces te guste, con lo cual, dejé la ingeniería. Después de cambiar de carrera por segunda vez,logré graduarme en cuatro años en dos licenciaturasde filología inglesa e hispánica, un curso de teología… y casi terminé otro curso de escritura creativa, pero una enfermedad me impidió terminarlo. Mientras tanto, escribí tres manuscritos y comencé a enviarlos a editoriales y a coleccionar cartas de rechazo.

Después de la graduación, me casé con un hombre maravilloso que conocí en mi segundo año de universidad y, hasta el momento, tenemos un hijo. Ahora vivimos en el área de Washington D.C., donde escribo a tiempo completo y actualizo mi página web tan a menudo como puedo.

Conseguí mi primer contrato a finales de la primavera de 2004, dos años después de licenciarme en la universidad, ¡y espero vender muchos libros!

Además de leer, participo en competiciones de baile de salón y soy jardinera.