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Nací en agosto de 1967 en San Sebastián y me trasladé a vivir a la villa de Errenteria donde estudié, me casé con el amor de mi vida y tuve a mis dos hijos. Desde hace siete años vivo en Pasai Donibane, un pueblo encantador en el puerto de Pasajes.
Siempre me gustó leer, pese a que en mi casa nadie más leía (las estadísticas a veces se equivocan). No tenía una predilección especial por ningún tipo de literatura y simplemente leía todo lo que me recomendaban o lo que caía en mis manos.
A los trece años empecé a escribir cuentos infantiles para leer a mi hermano pequeño y más tarde me aventuré con un par de novelas sobre adolescentes.
El trabajo y después la maternidad me impidieron seguir escribiendo y dediqué el tiempo libre a mis otras aficiones: leer, pintar al óleo o dibujar al carboncillo.
La primera novela romántica me la prestó una amiga hace unos trece años, era Nieve en abril de Rosamunde Pilcher. Me gustó tanto que comencé a leer el resto de novelas de esta autora. De ahí pasé a Johanna Lindsey, Amanda Quick, Kathleen Woodiwiss… en fin, que me enganché a la romántica y aún no la he soltado.
Fue por aquella época que volví a retomar la escritura con entusiasmo. Los personajes campaban en mi cabeza y tenía que sacarlos a la luz para no volverme loca. Mis amigas me animaron a escribir y a que lo enviara a las editoriales.
Considero que he tenido mucha suerte porque a lo largo de estos años he ido conociendo a mucha gente que de una u otra manera me han ido ayudando y alentando a continuar con esta vocación de crear historias.
Ahora, con la publicación de A través del tiempo, se ha cumplido mi sueño. |