Rona vive en la soleada ciudad de Tel Aviv a un bloque de distancia de las aguas color azul turquesa del mar Mediterráneo. Le encanta leer, viajar por el mundo, aprender otros idiomas, ver películas y documentales, cocinar platos de gourmet y, sobre todo, pasar el tiempo con la gente a la que quiere.
Tengo un asombroso sobrino de dos años, que es mi mejor cliente y mi crítico más sincero. Cuando le aburro, se marcha a jugar con sus juguetes. Sé que una historia es buena si mi hermana me llama para preguntarme qué va a pasar con el cachorro de elefante enfermo...
El año 2006 fue un verdadero desafío para mí, porque me mudé y renové mi nuevo apartamento mientras escribía mi segundo libro romántico histórico para Kensington, ¡y esta vez con fecha de entrega! Cuando terminé el libro (¡a tiempo!), juré que me tomaría un tiempo libre para ir a visitar a mi hermano a Nueva York, pero... tachán... ¡la musa me llama de nuevo!
No puedo recordar un momento de mi vida en que no estuviera inventado historias, que por lo general eran románticas y trataban de una pareja (y luego las interpretaba con mis Barbies). En mis años de instituto, escribía historias cortas, capítulos que jamás llegaron a convertirse en libros, obras de teatro y poemas. Escribí mi primer libro romántico largo cuando estaba en noveno curso (mientras mi hermana no paraba de darme cruasanes de chocolate para mantenerme). Pero esos siguen sin publicarse, escribir era mi hobby.
Cuando me tocó elegir una carrera, me decidí por lo seguro. Obtuve una licenciatura en contabilidad y económicas (mientras leía novelas románticas en el fondo del aula), y conseguí un magnífico trabajo en el Departamento del Tesoro. Pero seguí con mi «trabajo nocturno», llamémoslo leer, documentarme y escribir. Poco después de terminar My Wicked Pirate, tomé la decisión de dejar mi trabajo «diurno» y seguir con mi pasión creativa... ¡Escribir apasionadas historias de amor! |