Nací en la primavera del 68 en Mugardos, un pequeño pueblo marinero del norte de Galicia. Al casarme me cambié al otro lado de la ría, es decir a Ferrol, donde vivo con mi marido y mis dos hijos y trabajo como administrativa.
Mi mayor afición es la lectura, seguida del cine, viajar... Como leo de todo, sin orden ni concierto, he acabado escribiendo también de todo. Tengo desde dulces cuentos infantiles, pasando por relatos breves no muy felices, algunos publicados en libros conjuntos con otros autores, una novela corta agridulce que resultó finalista en el premio de novela por entregas de La Voz de Galicia de 2007, y, en preparación, hasta una novela fantástica juvenil.
Pero donde he volcado todas mis fantasías, mis sueños y mi energía, es en “La hija del Cónsul”. Creo que la mayoría de los que empezamos a escribir lo hacemos para nosotros, para poner en el papel esa novela que aún no hemos encontrado y que es la que de verdad nos gustaría leer; pues bien, eso es lo que he intentado hacer yo con esta historia. Ahora solo me queda esperar que los lectores me den el mayor premio que existe, que sería descubrir que han disfrutado tanto de su lectura como yo lo hice escribiéndola.