Roca Editorial presenta...

EL SECRETO DE LA PORCELANA
portada

Autor: Emilio Calderón
Colección: Histórica
PVP:
Fecha publicacion: Septiembre 2007

Argumento: «La vida tiene su destino; en cambio, la fortuna depende de la providencia.»
Proverbio chino

El secreto de la porcelana es la peripecia de Ossorio escrita por Blasco quien ha confiado su obra a Solórzano el cual la comparte con Rambaud… antes de un final sorprendente que cierra el círculo de los narradores sucesivos y de unas historias personales apasionantes que, como la de la porcelana, nos embrujan.

«Quería contar varias historias que, en apariencia, no tuvieran nada que ver. Pero cuando el lector va avanzando en la lectura descubre entonces que todas las historias están relacionadas entre sí, y que los personajes comparten un destino común. Al final, la historia es un círculo.»
Emilio Calderón

Lo que aquí se relata es la pugna que se libró durante los primeros años del siglo XVIII en Europa por descubrir el secreto de la porcelana, una sustancia mística, como el oro, cuyo anhelo último era poner al hombre en contacto con el secreto de la inmortalidad y cuya fórmula fue conocida por los chinos y sólo por ellos hasta 1709.
Pero la novela es mucho más, es una historia dentro de otra historia que guarda otra historia y aún otra más. Como esas cajas chinas, que se encajan unas dentro de otras.

La primera voz que escuchamos es la de un médico interesado por las enfermedades tropicales, Rambaud, habitual de la Sociedad Geográfica donde ha de dar una conferencia el aventurero Pablo Solórzano.
«Había —dice el doctor— algo que sobresalía en la personalidad de Solórzano: una innata habilidad para narrar sus experiencias delante de un nutrido auditorio.»

El explorador, que acaba de regresar de una estancia de año y medio en las Filipinas condenadas a dejar de ser españolas, sabedor de que la escenografía es capital, compareció tocado con un salacot de fibra de nito y apoyándose en un bastón de carabao.
«Hubo un tiempo —arranca Solórzano su conferencia— en que la fórmula para fabricar porcelana fue un secreto de Estado por el que pugnaban las grandes monarquías europeas. Digo europeas y no mundiales porque existía un país donde se conocía la ansiada receta: China».

La historia que va a transmitir a sus encandilados oyentes pasa por el país poseedor de la ansiada fórmula, y también por la Europa Central y dividida, donde un aprendiz de alquimista que ha hecho creer a su rey que es capaz de transmutar en oro cualquier metal, una vez descubierto su engaño, salvará el pellejo dedicándose en cuerpo y alma a encontrar la composición y la ejecución de la porcelana.
Pero pronto, el avezado narrador que es Solórzano incluye en el relato una experiencia personal: en el viaje de regreso desde Manila, coincidió a bordo del Santo Domingo con un militar español, Miguel Blasco Castiñeira, que ha sido torturado por los rebeldes katipuneros, al que apenas le quedan fuerzas y que, antes de morir, quiere asegurarse de alguien se hace cargo de un texto pasmoso.
«¿Ve ese escritorio que hay ahí? Abra el primer cajón y coja el cuaderno que se encuentra encima de la ropa de cama —ordena el militar moribundo—. La historia que narra más extraordinaria que he oído jamás, tanto que durante un tiempo dudé de su veracidad.»

El autor es el propio Blasco, aunque lo escrito se presenta como una autobiografía: la de Damián Ossorio, comerciante de porcelana forzado a exponer su vida en China con el único propósito de encontrar el ansiado secreto para su señor, el rey de España Felipe V.
«Encontré todo lo que buscaba, y eso me condujo al fracaso —afirma el espía—. O mejor dicho, el fracaso me acompañó en cada nuevo descubrimiento, hasta apoderarse por completo de los resultados.»

El autor

Emilio Calderón

Historiador, editor y escritor, Emilio Calderón (Málaga, 1960) es sobre todo un apasionado de las historias bien contadas.

En 1984 se licenció en Historia Moderna por la Universidad Complutense de Madrid; cinco años más tarde fundó la Editorial Cirene, donde se inició escribiendo ensayos históricos, como Historias de las Grandes Fortunas de España o Amores y desamores de Felipe II.

Estaba bien, pero no era bastante... y en 1995 comenzó a escribir novelas juveniles y cuentos para niños. Desde entonces ha publicado una docena de títulos, entre los que destacan La momia que me amó, Continúan los crímenes en Roma, Roma no paga traidores, El cielo encendido y otros misterios, El último crimen de Pompeya y El misterio de la habitación cerrada.

En 2003 obtuvo la beca Valle-Inclán de la Real Academia de España en Roma. Fruto, al menos en parte, de esa estancia, fue su primera novela para adultos, El Mapa del Creador. También ha vivido en Manila, una estancia que le hizo cambiar su visión de la sociedad y del mundo en su conjunto... y le puso en el camino de El secreto de la porcelana.

Dice Emilio que viaja con la imaginación, pero no sólo gracias a ella: viaja —se justifica citando a Anatole France— no para cambiar de lugar, sino para cambiar de ilusiones y de prejuicios.

Un éxito Internacional

El mapa del Creador, (Rocaeditorial 2006) la primera novela para adultos de Emilio Calderón, atrajo la atención del mundo editorial antes incluso de su «puesta de largo»: no había salido aún a la venta en España, y ya tenía asegurada su distribución en EEUU, Holanda, Italia, Australia y China.

En el momento presente, El mapa del Creador lleva vendidos en España más de 20.000 ejemplares (cuatro ediciones), y ha sido adquirida para su andadura internacional por las siguientes editoriales:

Penguin
EEUU & Canadá
dossier
John Murray Publishers
Reino Unido
Text Publishing
Australia
Ullstein
Alemania
Cairo Editore
Italia
Mouria
Holanda
Muza
Polonia
Aschehoug
Noruega
Norstedts
Suecia
Companhia das Letras
Brasil
AST
Rusia
Bertrand
Portugal
Lindthard og Ringhof
Dinamarca
Evro-Giunti
Serbia
Fraktura
Croacia
Keter Books
Israel
Niculescu
Rumanía
Bookstory
Corea
Shangai 99
China (caracteres simplificados)
Crown Publishing
China (caracteres complejos)

«Empiezo a tener una noción de lo que está sucediendo con la novela ahora que ya ha sido publicada en Portugal, Holanda e Italia. En un par de meses saldrá también en Noruega, Dinamarca, China, Corea, Alemania, Suecia, Rusia, hasta un total que ya supera la veintena de países. Digamos que se trata de un éxito que no esperaba, sinceramente.»Emilio Calerón

Entrevista

El éxito de El mapa del Creador, ¿ha condicionado la escritura de El secreto de la porcelana?

En absoluto. Por temática y estilo son dos novelas completamente diferentes. Se trata de una novela escrita en primera y tercera persona al mismo tiempo, algo poco usual. Además, El secreto de la porcelana es una novela con un mayor aliento poético.

Aún no me he repuesto del final...

Quería contar varias historias que, en apariencia, no tuvieran nada que ver. Pero cuando el lector va avanzando en la lectura descubre entonces que todas las historias están relacionadas entre sí, y que los personajes comparten un destino común. Al final, la historia es un círculo.

Un juego de cajas chinas…

En efecto. Dentro de una caja hay otra, así sucesivamente, pero todas las cajas forman parte de un mismo objeto.

Para tu «historia dentro de una historia envuelta por otra historia», ¿vale lo que Churchill decía sobre la Rusia soviética de que era un misterio dentro de un enigma envuelto en un secreto?

Creo que la cita de Churchill es perfectamente aplicable a mi novela. El secreto de la porcelana encierra un misterio dentro de un enigma envuelto en un secreto…

En cualquier caso, ¿cómo lo definirías? Este libro es la historia de … (Completa, por favor, los puntos suspensivos.)

... dos hombres que habitan en dos mundos completamente diferentes, pero que pugnan por descubrir el mismo secreto: la fórmula para fabricar porcelana.

Vayamos a por los personajes. Por orden de comparecencia: Rambaud, que suena a poeta…

Pero no es más que un médico que nos va a introducir en una de las muchas historias que narra la novela.

Luego, Solórzano, un aventurero…

A quien conocemos precisamente por Rambaud. Solórzano es un miembro de la Sociedad Geográfica y, a su vez, es el hilo conductor que nos llevará a conocer al tercer personaje en discordia: Miguel Blasco.

Blasco, pues…

Nos lleva a su vez a conocer al que, tal vez, es el personaje principal de la novela...

Damián Ossorio…

El encargado de viajar desde Manila a China para robar el secreto de la porcelana por orden del rey de España, Felipe V. China y sus secretos transformarán la vida de este personaje.

Sin olvidar a las mujeres y su inmenso poder…

El personaje femenino de la novela es, sin duda, el más fuerte. Conoce el sufrimiento de primera mano, y ha vivido en una sociedad absolutamente injusta para con las mujeres. Pero de esa experiencia sale fortalecida. Es una auténtica superviviente.

Me ha hecho gracia encontrarme con una referencia a la lengua nushu porque hace no tanto leí en la prensa que había fallecido su última hablante.

Yo también leí esa noticia. Pensar en una lengua exclusiva de las mujeres en una remota región de China me parecía un acto de rebeldía y de libertad. Por eso quise que el personaje femenino fuese una conocedora de la lengua nushu, pues ésta no era más que un instrumento de libertad, una lengua que les permitía liberarse del yugo masculino y de la prohibición de que las mujeres accedieran a la cultura tradicional.

Hoy en día se nos hace difícil pensar que la porcelana pudiera despertar tantas ambiciones…

La porcelana se ha convertido en un objeto de uso cotidiano y bajo precio, pero hubo una época no muy lejana en la que las cosas no eran así. La porcelana sólo llegaba a Europa desde China, y se vendía en joyerías, en establecimientos especializados. Sus compradores, naturalmente, eran miembros de las clases altas. Durante siglos, nadie en Europa supo cómo fabricar la porcelana, de ahí que su secreto fuera muy codiciado. Cuando por fin se descubrió la fórmula para fabricarla en Europa, en Sajonia concretamente, se convirtió en un secreto de Estado.

Lo esencial del libro transcurre en una China convulsa y laboriosa, objeto de deseo de las potencias occidentales. Para quien aún no ha abierto el libro, ¿cómo describirías ese país exótico, atractivo y al mismo tiempo temible?

China era en esa época el lugar más misterioso y avanzado del mundo. Para los chinos, los occidentales no éramos más que unos bárbaros, de modo que sentían cierto desprecio por todo lo extranjero. Pero China era tan especial que ya entonces el campesinado era la clase social más valorada, por encima de la aristocracia o los comerciantes. Para los chinos, China era el centro del universo, mientras que para los occidentales China era comparable a las ubres de una vaca por ordeñar.

El otro escenario, aunque más que uno «real» es una referencia constante, son las Filipinas aún españolas…

Para los españoles, Filipinas era el puente desde el que saltar al continente, a China, que era donde se producía el verdadero comercio. Por ejemplo, el famoso mantón de Manila no procedía de Manila, sino de China. La cuestión es que España primero se descuidó a sí misma y luego a las colonias. España jamás supo dar respuesta a las demandas del pueblo filipino que, decepcionado, acabó arrojándose a los brazos de los norteamericanos. Ya entonces, la cuestión nacionalista estaba tan vigente como en la actualidad.

Viviste en Roma y escribiste El mapa del Creador; viviste en Manila, y aquí tenemos El secreto de la porcelana. ¿En qué otras ciudades has vivido? Lo digo por saber por dónde van a ir los tiros en la próxima…

La ciudad donde se desarrollará mi próxima novela será… Shangai. Tengo la obra bastante avanzada, pero aún no tiene título definitivo.

 
 

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